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La globalización y la educación y su impacto en la familia
Christine de Vollmer – Venezuela

La globalización es un hecho y vemos este fenómeno con creciente inquietud, por su efecto sobre la educación y su impacto en la familia.

 

Pero recordemos que la globalización es el resultado de la inventiva y las ansias de progreso del hombre, y por tanto debemos enfrentarla con optimismo, aunque con realismo y cautela.

 

Esta globalización nos trae muchas cosas buenas, como son la comunicación, la mejora de la salud, la posibilidad de conocer y entender países lejanos y lo que es más importante, la información. Hoy día podemos conocer y aprender del mundo entero, lo que en un cierto sentido nos debe hacer más libres. También el trabajo se puede hacer cada vez más desde el hogar, que terminará siendo una ventaja para la familia.

 

Operaciones delicadísimas se pueden hacer desde sitios aislados con la ayuda de los grandes hospitales y mejores especialistas del mundo. Esto, cada vez más, puede salvar y mejorar muchas vidas.

 

Y evidentemente, la posibilidad de viajar en avión a todas partes hace posible que se traiga expertos muy variados para congresos y reuniones, que es para el beneficio de muchos.

 

Así es que la globalización ha tenido, puede tener y debería tener, un impacto positivo sobre la familia.

 

Dicho esto, lo que salta a la vista y nos angustia con razón son las desventajas de la globalización, y me voy a referir a estos antes de proponer algunas ideas de cómo hacer que la tal globalización ayude a la familia en vez de debilitarla.

Los clichés nos invaden y también la desinformación. Fraudes se cometen y la pornografía se trasmite por el Internet, sin respetar distancias ni barreras de cualquier tipo. Las tragedias de todas partes del planeta nos abruman instantáneamente, distrayéndonos de los problemas locales que nos deberían de ocupar.

 

Y vemos que lo más peligroso parece ser aquello que debería ser lo más precioso, que es la comunicación.

Hoy día la comercialización, la propaganda y la desinformación parecen tomar al mundo desprevenido. Las modas, lanzadas por no se sabe bien quien, nos invaden y toman el poder en nuestras escuelas, nuestros medios de comunicación y en nuestros hogares.

Esta invasión es tan total que el cantante de moda, creado o creada por la industria, deviene en poquísimo tiempo el modelo para toda la juventud. De esta forma se están perdiendo las culturas locales, la individualidad y la misma religión.

 

De hecho, la Asociación de Psiquiatras de América - APA - ha lanzado un grito de alarma por lo que han dado en llama la "sexualización de la niña," fruto de las modas sin pudor y la erotización de la música, la propaganda, TV y cine. Esto ha llegado a ser, según la APA, un problema psiquiátrico extendido.

 

Otro efecto es el anonimato que resulta de este estilo único que ha cubierto el mundo...el blue jean roto y la camiseta, los tatuajes, piercing ....y no olvidamos...algún aparato de música o comunicación inserto en la oreja para estar en 'la nota' del día.

 

La comunicación en la familia se ha reducido muchísimo por culpa de este problema de la música universal, la Televisión universal, los video-juegos universales y el chat constante para estar "enchufados". Los teléfonos celulares, una bendición en sitios inseguros o para cualquier dificultad en la calle, hoy son un azote para los padres que no saben con quien hablan sus hijos, ni a que hora. La globalización de todo esto está creando un síndrome de individualismo y una distancia entre los miembros de la familia que ya no son lo primero que se buscan, luego de las clases o al regreso del trabajo.

 

Modas de psicología también nos cubren velozmente, de alguna manera como las epidemias, sin incubación ni vacuna. Así recordamos la ola de Clarificación de Valores, que causó tantos estragos, y el pánico del mito de la sobrepoblación, que resultó en la trágica reducción de las familias. Los resultados han sido una generalizada perdida de convicción y la grave amenaza de despoblación. El invierno demográfico es un hecho.

 

Globalizar la educación para la familia
Todo no está perdido. Iniciativas como esta de Matrimonios Para Cristo, y otras, están poniendo en relieve no solo los aspectos destructivos de la globalización, sino que están reuniendo tantos talentos que están trayendo soluciones a la familia agobiada por tanto ataque y sufriendo tantas tragedias como vemos a diario.

 

La globalización de la comunicación permite, a través del Internet, y por medio de los magníficos servicios de información como son ACI Prensa y Zenith, paginas Web y otros, informarnos y saber más que en otros siglos menos complicados. Hay también acceso a toda clase de instrucción y hoy las familias pueden suplementar la educación e instrucción de sus hijos para que tengan una excelente instrucción en todas las áreas. Incluso muchas familias están empezando a educar sus hijos en el hogar.

 

Encima de esto, la posibilidad de formar redes para conocer y luchar unidos está empezando a cambiar la dirección de la política en muchos países. ALAFA (Alianza Latinoamericana para la Familia) se ofrece como un instrumento en este sentido de informar, alertar y unir a las asociaciones y familias de América Latina.

 

También pensamos que debemos invertir fuertemente en las nuevas generaciones para retomar la globalización a favor de la familia. Estamos convencidos que un esfuerzo concertado de 12 años puede producir un cambio notable en las actitudes de los alumnos que serán los adultos producto de esta campaña.

 

Es por eso que ALAFA (Alianza Latinoamericana para la Familia) ha invertido el tiempo y los recursos para desarrollar un programa completo diseñado para las escuelas y grupos extracurriculares para enseñar los valores y virtudes esenciales para la armonía familiar, social y del desarrollo. En lo sexual nos basamos en la Teología del Cuerpo y la antropología del Beato Juan Pablo II, presentándolo en terminología muy accesible y comprensible para adolescentes. Las tres áreas de aprendizaje de los valores son plasmadas en:

 

  • La dinámica del cuerpo y del comportamiento
  • La dinámica intelectual y espiritual
  • La dinámica emocional

 

Nuestro programa, que se llama Aprendiendo a Querer, es una serie de doce textos donde los conceptos pertenecen a una metodología triple que apela a los mismos tres niveles:

 

  • Dar conocimientos
  • Apelar a las emociones para que adopten lo aprendido
  • Inspirar acciones apropiadas

 

Con estos textos, hemos construido para los 12 niveles escolares una novelita continua que trata de un grupo de niños y niñas que van creciendo y que confrontan una serie de situaciones de aplicación universal. Hay 35 capítulos en cada uno, lo que equivale a una hora semanal. Las aventuras que van viviendo, conforme van creciendo, les ayudan a identificar el camino de la integridad para responder a las situaciones de todos los días. Identificándose con los caracteres del cuento, los alumnos pueden comprender el proceso que se requiere para la toma de decisiones y cómo escoger el bien.


Cada nivel tiene su guía para el docente, con los objetivos y una preparación de cada clase.

La primera escuela de amor es, por supuesto, en los brazos de la madre. Nuestra misión es enseñar las bases de la amistad y del compromiso: la lealtad, la interdependencia, el respeto por la propiedad ajena y la variedad y las diferencias de personalidad. A través de la comprensión multidimensional del juego y de los deportes, de la importancia que tiene el jugar limpio y la reciprocidad, la noción de amistad puede ser firmemente arraigada.

Sobre esta base construimos la noción del compartir y como esto y la justicia son indispensables para toda empresa humana exitosa. Luego el porqué de la diversidad y la complementariedad, demostrando la necesidad y la riqueza de que existan diferentes tipos de personalidades, gustos y talentos. Cuando los jóvenes lo entienden bien, este concepto es sumamente liberador.

 

Siguiendo hacia los niveles de la adolescencia, Polimodal y Diversificado, y con una base firme sobre lo que es la verdadera amistad, el honor, la veracidad y el compromiso, se le ayuda al alumno y la alumna a reconocer las diferencias entre atracción, enamoramiento y amor verdadera. En este sentido se le da una firme educación de la sexualidad y preparación para el matrimonio. Nuestros Instrumentos de Evaluación están indicando un cambio muy positivo de actitudes entre los que han cursado nuestro programa, sobretodo en el área de los beneficios de la abstinencia y la toma responsable de decisiones.

 

Cómo pueden ver, nuestra idea es globalizar el aprendizaje de los valores y de su vivencia, que son las virtudes!

Nosotros los Católicos fieles al Papa, tenemos que tomar una parte proactiva e inaplazable en la Globalización. Sabemos que la virtud es más fuerte que el vicio. Unidos y con santo optimismo podemos procurar que ese fenómeno sea para el bien de las familias y los pueblos. Dios nos da los diversos talentos y la gracia para trabajar. Solo falta ver hacia el futuro con amor, con fe y con esperanza.

 

Christine de Vollmer – Venezuela

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